Aparatos de ortodoncia para niños: ¿Qué tipos hay y qué problemas corrigen?
- José María Fuentes López
- 8 feb 2018
- 7 Min. de lectura
Las revisiones a edades tempranas y una actuación a tiempo pueden corregir y descartar problemas en la salud bucodental que, posteriormente, serán más difíciles de erradicar.
Gracias a una mayor concienciación por parte de los padres cochabambinos, cada vez son más los niños que acuden al ortodoncista a edades precoces para revisar el estado de su boca.
En este artículo le contaremos a qué edad debe llevar a su hijo al dentista por primera vez, qué problemas corrige la ortodoncia infantil y qué tipos de aparatos hay para niños.
¿A qué edad debe llevar a su hijo al ortodoncista?
Los especialistas aconsejamos una primera visita al ortodoncista

una vez el niño ha cumplido los 5 años de edad. En estas revisiones, los dentistas podremos revisar la correcta erupción de los dientes, la posición de los huesos maxilares o el estado de la mordida.
Hablamos de ortodoncia preventiva en aquellos casos en los que no se pautan tratamientos con aparatos dentales, sino que los especialistas intervenimos para corregir ciertos hábitos nocivos que influyen negativamente en el desarrollo dental posterior.
Entre esos hábitos, podemos destacar:
< La costumbre de chuparse el dedo de manera persistente una vez el niño ha cumplido los tres años de edad. La succión del pulgar, habitual en bebés, de forma continuada puede provocar protrusión maxilar, mordida abierta y un paladar deformado y estrecho.
< La respiración oral, que en caso de no sustituirse por respiración nasal puede producir alteraciones en el desarrollo.
< Por último, el hábito continuado de la toma por mamadera o de la succión del chupete una vez el niño es mayor de dos años de edad. Estos hábitos debemos tratar de corregirlos, pues resultan perjudiciales para el niño en desarrollo.
La ortodoncia preventiva suele ser frecuente en niños menores de 6 años, y se basa en una serie de ejercicios que corrigen estas costumbres que pueden incidir de manera negativa en el desarrollo dental.
A partir de los 6 años, está indicado iniciar un tratamiento de ortodoncia con aparatología.
¿Qué problemas corrige la ortodoncia en niños?
Los tratamientos de ortodoncia infantil son más efectivos que los realizados a adultos, pues los huesos maxilares están en pleno crecimiento y las piezas dentales no han adoptado todavía una posición fija.
La ortodoncia para niños está encaminada a corregir problemas esqueléticos y de desarrollo facial, así como a guiar la correcta erupción de los dientes definitivos.
Gracias a los tratamientos de ortodoncia interceptiva, el especialista puede actuar sobre los huesos faciales para corregir mal posiciones en los mismos.
Con los aparatos de ortodoncia , se corrigen casos de:
< Mordida cruzada
< Mordida abierta
< Paladar demasiado estrecho
< Posición dentaria y alineamiento
En el caso de los niños, la prevención es fundamental. Una intervención a tiempo puede evitar grandes complicaciones en el desarrollo dental que, posteriormente, pueden condicionar su vida.
Es el caso, por ejemplo, de las asimetrías faciales o las mal posiciones en los huesos dentales. En caso de no ser corregidos durante la fase de crecimiento, sólo podrán tratarse con un procedimiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática a nivel hospitalario.
Se trata de procesos mucho más molestos, largos y costosos para el paciente que, en caso de ser abordados durante la infancia, podrían solucionarse fácilmente.
¿Qué tipos de aparatos hay para niños?
Los tratamientos de ortodoncia están dirigidos, generalmente, a niños con edades comprendidas entre los 6 y los 11 años. A partir de distintos tipos de aparatos dentales –tanto fijos como removibles-, realizamos tratamientos enfocados a modificar el crecimiento anómalo de los huesos maxilares.
De esta forma, existen diferentes aparatos dentales encaminados a hacer correcciones en el desarrollo cráneo facial.
En un inicio, el especialista llevará a cabo un estudio de ortodoncia para poder analizar en qué punto se observa esta anomalía del crecimiento.
De esta manera, detectamos problemas tales como:
< Un maxilar superior más atrasado de lo debido con respecto a su posición correcta.
< Una mandíbula que, genéticamente, tiene un tamaño aumentado. En estos casos, trabajamos el freno del crecimiento del hueso mandibular.
< Por el contrario, en otras ocasiones debemos estimular el desarrollo del mismo porque, bien debido a causas genéticas o por algunos hábitos nocivos, se ha quedado atrás el crecimiento mandibular.
< En otros casos, empleamos aparatos de expansión –disyuntor- para corregir la mordida cruzada o paladares muy estrechos.
< Otros aparatos, como los mantenedores de espacio, se colocan con fines preventivos. De esta manera, además de la modificación del crecimiento óseo, el especialista actúa sobre la guía de erupción de los dientes. Esto es típico en procesos de caries o de extracciones prematuras que suponen un bloqueo o una erupción incorrecta del diente definitivo.
Para iniciar un proceso de ortodoncia, no es necesario esperar a que el niño haya terminado con el recambio dentario, es decir, se puede iniciar aun cuando tiene dientes de leche.
Si bien en un inicio los brackets están recomendados para aquellos pacientes que tengan la dentición definitiva, en algunas ocasiones los ortodoncistas ponen brackets a niños con dentición mixta.
En este caso, el especialista colocará brackets en sectores determinados de la boca para corregir problemas de erupción o de espacios entre las piezas dentales. En la mayoría de los casos, estos tratamientos se combinan con procedimientos de ortodoncia interceptiva.
Una vez se ha realizado el recambio dentario completo, se tendrá que optar por un tratamiento de ortodoncia para adolescentes.
¿Qué opciones de ortodoncia hay para adolescentes?
Si bien la edad del recambio dentario es muy variable, generalmente los niños de entre 11-12 años ya han sustituido todos sus dientes de leche por las piezas definitivas. Es entonces cuando el especialista podrá pautar un tratamiento de ortodoncia destinado a corregir prácticamente cualquier problema de mal oclusión dental.
Generalmente, el tratamiento elegido por adolescentes son los brackets metálicos. Gracias a unos pequeños aditamentos que van colocados en la parte visible de los dientes, se van realizando pequeños movimientos en las piezas dentales hasta que alcanzan la posición óptima en la arcada.
Es el método más tradicional de ortodoncia y, si bien no es muy estético, su eficacia está más que probada. Además, los niños pueden elegir el color de las ligaduras que unen el brackets al arco, por lo que se involucran en el proceso y lo entienden como un juego.
En algunos casos, los adolescentes tienen también un requerimiento estético. En esos casos, recomendamos la elección de brackets de zafiro o de la versión creada especialmente para adolescentes por Invisalign.
Los brackets de zafiro suponen una opción más estética que los tradicionales brackets metálicos. Están realizados en micro cristales de zafiro, un material de gran dureza y resistencia que no se tiñe con el paso del tiempo. Al ser traslúcidos, dejan ver el color del esmalte dental siendo, de esta forma, mucho más discretos.
Para los adolescentes más exigentes, hacemos un tratamiento a base de alineadores invisibles que van realizando micro movimientos de manera gradual en las piezas dentales.
A partir de unos juegos de férulas que el adolescente deberá llevar puestos en boca durante, al menos, 22 horas al día, los dientes van obteniendo la posición adecuada dentro de la arcada. Las férulas se pueden retirar a la hora de comer o lavarse los dientes, por lo que es un sistema mucho más cómodo el higiénico.
¿Su hijo lleva ortodoncia?
Si es padre o madre de un niño que se está sometiendo a un tratamiento de ortodoncia, a continuación le daremos una serie de consejos para que el tratamiento sea mucho más llevadero.
Los procedimientos de ortodoncia se basan, en muchas ocasiones, en aparatos removibles. En el caso de que sólo tengan que ser retirados a la hora de comer o lavarse los dientes, es aconsejable que el niño lleve consigo siempre una caja pequeña con colores muy llamativos destinada a guardarlo y tenerlo a la vista siempre que se lo haya quitado de la boca, en esta caja es aconsejable que ponga el nombre del niño o niña y el teléfono al que deben llamar en caso de que alguien encuentre la cajita extraviada. Son muy frecuentes las pérdidas de los aparatos infantiles, especialmente en el colegio a la hora de la comida. De esta forma, el niño tendrá un mayor control del aparato y, en caso de dejarlo olvidado, hay una mayor probabilidad de que quien lo encuentre lo deje guardado.
Por otra parte, no debe olvidar la importancia de la higiene de la boca de su hijo. Gracias a unas buenas rutinas de limpieza oral, mantendremos alejada la incidencia de afecciones bucales como, por ejemplo, la caries infantil.
Igual de importante es mantener el aparato dental en buen estado. Los pequeños alambres pueden actuar como imán para la placa, aumentando el riesgo de padecer caries o enfermedades de las encías.
Por ello, es aconsejable lavar el aparato dental con un cepillo de dientes y agua siempre que se lo vaya a poner en la boca, así como la caja en la que queda guardado.
Por último, es de vital importancia que los padres acudan con sus hijos al dentista a las revisiones marcadas por el mismo y en el plazo aconsejado. De esta manera, los ortodoncistas llevaremos un control exhaustivo del caso y podremos realizar, si es necesario, algunas modificaciones para garantizar el éxito de los resultados.
La prevención, en el caso de los niños, es esencial. Por ello, es importante que los padres entiendan la importancia de acudir al ortodoncista en la edad recomendada. Sólo así podrán evitar problemas en el desarrollo bucodental que, más adelante, no podrán ser corregidos mediante procedimientos de ortodoncia y afectarán a la salud dental cuando estos niños sean adultos.
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Y recuerde que… la sonrisa de un niño es el mejor regalo de amor, de magia y de luz de este mundo.
Saludos…